
En la vida del ser humano existen ¡muchas oportunidades! que pueden cambiar para bien o para mal; según con el ojo de quien lo mira: "Lo único que cambia son las personas" Cada uno tiene su ideología, su manera de ver el mundo. La sociedad exige un comportamiento adecuado y muchas veces no te ofrece nada. ¡Está podrido!, lleno de mentiras; estamos inmersos y pertenecemos a un sistema, el cual desde que tengo uso de razón nos ha inculcado el miedo.
¡Miedo a enfrentarte a los problemas!.¡Miedo de que el mundo se va a acabar!, ¡Miedo a luchar por tus ideales!, ¡Miedo a reír jajaja!; vivimos con miedo, porque un pueblo con miedo es mas fácil de manipular y el sistema lo sabe, nos toma como a sus títeres para manejarnos a su antojo; desgraciadamente la gran mayoría de nosotros estamos presos por ese MONSTRUO utilizado a la perfección por el sistema. Una posible transformación social, es una lucha contra lo posible, un grito desesperado contra la coerción pero que solo queda en eso y no hacemos nada por cambiarlo, estamos desmoralizados.
"No es la anécdota de mi vida", si no la de muchísima gente, el vivir cada día cargados de ilusiones. En este caso para mí ha llegado la oportunidad que e anhelado desde que inicie mi licenciatura hace cuatro años y medio. Pero los nervios están a flor de piel, después de tener dos semanas en prácticas pensé que ya había superado la prueba y todo marcharía al 100, se me presenta una nueva oportunidad: Mi jefe se acerca, me toma del hombro y expresa: "quiero que escribas sobre las diferencias entre España y México(¡como nos ven!, ¡como los vemos!, situaciones de la vida cotidiana etc.) ".
Mientras escuchaba atento a lo que me decía, mis piernas temblaban más que los movimientos de Elvis Presley., ¿que opinas?, ¿te gustaría?; la idea era muy buena, me agradaba mucho y estaba muy agradecido, sobre todo con ganas de querer hacer las cosas de una forma adecuada.
Cuando llegas a la oficina por primera vez , los murmuros entre los demás brotan como las palomitas de maíz: ¿qué es lo que va a hacer en la oficina?, ¿a qué se dedica ?, ¿se ve muy verde para ese puesto?, ¿yo lo haría mejor?, ¿es feo, guapo, chaparro, alto, gordo, flaco? surgen infinidad de preguntas es lógico y normal, ¿pero que pasa? cuando además es de otro País, otro continente? llamado americano con el que se llevan las venas abiertas y heridas que quedan por sanar; otra cultura, valores, creencias, formas de expresar en gran medida diferente a pesar de hablar el mismo idioma.
Solo queda dejar ese miedo detrás de la puerta y decir : levanto mi mano, y si es posible las dos para que así sea más notoria mi presencia y que vean que estoy más puesto que un calcetín para defender este sueño. Pero antes de iniciar este espacio quiero pedirles que me brinden un minuto de su valioso tiempo, para que conozcan a la persona que juzgara, compartirá experiencias, formas y estilos de vida, creencias, etc. que vera a través de sus ojos mexicanos a una cultura española, después de convivir en esta maravillosa Ciudad de Cuenca por más de 11 meses.
finalice mis estudios en la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación en las Facultades de Bellas artes y Humanidades el cuatrimestre pasado , Gerardo Corrales Fernández es mi nombre y orgulloso de serlo, me considero un joven que siempre defiende su ideología; lo que puede ser bueno para mi a lo mejor para otros es malo, pero estoy consciente; y e sido educado así por mis padres de no lastimar a terceros, sé que no soy perfecto, y eso me gusta, conozco mis debilidades y mis fortalezas, no me gusta pasar por el bueno, como la típica novela mexicana de la María abnegada...y con ello trato de decir que no me dejo.
Vengo de una familia muy numerosa soy el pequeño de 12 hermanos, me gusta mencionarlo, porque me siento privilegiado al tenerlos, siempre bromeo en casa cuando hay reuniones familiares que parecen asambleas, y se da la oportunidad de brindar, dar las gracias simplemente por estar ahí, me hago notar y levanto mi copa y exclamo con voz alta y un poco picaresca: ¡Qué grandes fueron los viejos, echaron a perder a 11 plebes; para que naciera la perfección y empiezo a sonreír, doy las gracias, no sin antes decir: ¡salud! , la vida me ha dado tanto porque sé que lo merezco . Para mí no solamente existe el blanco y el negro, mis ojos ven un paisaje de colores, y cada uno refleja el color que ha tenido y que sigue teniendo mi vida.

saludos primo!!
ResponderEliminarbien hecho, me emociona que gente que conocí o conozco se anime a este tipo de ejercicios...
sigue blogueando intensamente ;]